martes, 17 de febrero de 2015

El regreso (+resumen vacaciones)


Decir que extrañé escribir en el blog es decir poco. Más de una vez he hecho notar que la única fórmula "exitosa" para mi en cuestiones de peso (así como en muchas otras) es la rutina; repetición y más repetición, mi ambiente de siempre, hacer las cosas de siempre, mantenerme estructurada y ser meticulosa hasta en el último suspiro. Bueno, estas dos semanas he sido todo lo contrario, me propuse evitar todo lo posible la cuenta de calorías y los pesajes, al menos hasta volver al laburo. ¿Resultado?
Saluden a la yo 800 gramos arriba. Vuelvo en 54.8, lo que es un fracaso, pero menor al que esperaba al menos. Y es que me entró ese miedo irracional de subirme a la balanza y encontrarme 4 o 5 kilos arriba por estas dos semanas tan desastrosas alimentariamente. 
Es mucho más de lo que merezco desde el punto de vista de como me comporté.


Los primeros días de vacaciones estuvieron muy bien, seguía al pie de la letra mis hábitos de siempre y hasta dejé de comer casi por completo unos 3 días antes del viaje. Lo que significó que me encontraba mucho más deshinchada que antes, y me sentía bien, ligera y tranquila. Pero desde el viaje en adelante todo estuvo mal, tragué todas aquellas cosas que había estado evitando todo este tiempo, partiendo por las masas, el pan y las galletas coronándolo todo. Y claro, una vez que me dejé caer en el desliz ya no me detuve, tragué sin piedad hasta el final de las vacaciones.


En fin, sé que en cuestión de alimentos siempre estaré disconforme con todo, así que pasaré a otros temas.

Recorrí un montón, disfruté del ambiente de campo puro, ayudé con muchas de esas labores, vi nacer un pequeño ternero, estuve en muchos pueblos y lagos diferentes, me atreví a usar un bikini y a meterme al agua en él, es cierto que la mayoría del tiempo estaba vigilando mi panza, como con miedo a que de pronto algo se soltara y apareciera el asqueroso montón de grasa al que tanto terror le tenía, pero como terror irracional llegó hasta ahí y lo enfrenté. No voy a mentir diciendo que era la tipa más segura de si misma de la playa y que no sentí muchas veces el impulso a volver corriendo bajo el quitasol para envolverme en todas las toallas, pero para mi significa un gran logro al menos atreverme a lo que llevaba tantos años sin hacer.

Y es que, en un momento, entre toda la vergüenza y el miedo, pensé en lo ridículo de esa batalla interna. El mundo iba ahí a disfrutar, y en cambio yo estaba ahí, entre toda esa gente, pensando en mi barriga abultada y mis muslos gruesos. Una parte de mi se sintió muy cansada de estar todo el tiempo avergonzada de ser yo misma, de llevar recorridos tantos años en busca de un cuerpo que jamás he tenido, incómoda todo el tiempo siendo yo misma. Sintiendo que no merezco nada, que mi cuerpo es inadecuado, feo, torpe...
Claro que del dicho al hecho hay mucho camino, y aunque la lucha por adelgazar y tener una imagen de mi misma más "aceptable", va acompañada asimismo de la lucha por aceptarme a mi misma y quererme, sentirme bien siendo la yo misma en este mismo momento; aún me parece un deseo inalcanzable.

Soy pésima fotógrafa y generalmente en el sur termino demasiado embobada por vivir el paisaje más que por capturarlo, pero dejaré una foto que tomé de uno de mis lagos favoritos, el Calafquen con vistas al Volcán Villarica.





Por lo demás estuve estas dos semanas completas con N, mi novio, lo que nunca habíamos podido experimentar, la idea me había tenido ilusionada por mucho tiempo y fue maravilloso en un principio, pero terminó fatal. Ya por los últimos días de vacaciones creo que ya no me soportaba, el día antes de volver a Santiago lo pasó amargado sin dirigirme la palabra cuando yo no le había hecho nada. Fue a quedarse en casa conmigo porque estaría sola todos esos días, pero se los pasó diciéndome que se iría a su casa y luego no. Fue bastante confuso, N y yo hemos peleado muy pocas veces a lo largo del casi año y medio que llevamos juntos, nunca habíamos estado tanto tiempo el uno con el otro por nuestras obligaciones, y terminamos esos días discutiendo prácticamente todos los días.
Al final todo acabó cuando N me soltó unas pesadeces horribles e hirientes prácticamente porque sí.

Estabamos descansando en la cama y viendo televisión y al irme a abrazar me jaló el cabello, por lo mismo se enfadó sólo y terminó golpeando la pared, (días antes habíamos estado teniendo conversaciones sobre aquello mismo, sobre su impulsividad e incapacidad de tolerar cualquier tipo de frustración y sobre las reacciones inmaduras que tenía sobre las mismas, o sea, practicamente haciendo cosas parecidas a pataletas e hiriéndose a si mismo) así que le dije que intentara de dejar de explotar así por nada, que resultaba inmaduro, a lo que me espetó: 
"Quizá debí ser papá por error para ser tan maduro como tú."

N jamás había sido hiriente conmigo, y menos por una estupidez de ese calibre. Yo jamás le he dicho algo con el mero fin de herirlo, ni se me ha pasado por la cabeza. Así que me hirió el doble.
Al final terminó pidiéndome disculpas, diciendo que era un imbécil y un pedazo de mierda, que se odiaba y que no quería herirme pero pensó que toleraría mejor salir con una tipa con un hijo, pero que no había podido, que los últimos días ya sólo quería su propio espacio y estar solo. Que sabía que sus reacciones eran inmaduras pero no sabía qué hacer al respecto.
Yo sólo le dije que me sentía confundida, al principio de la relación tanto él como yo buscábamos cada pequeño momento para compartir, y los estirábamos lo más que podíamos, pero que ya no era así, que últimamente él sólo pensaba en su espacio y en que quería estar solo, que eso me hacía dudar sobre el éxito de nuestra relación, ya que mi intención no era tener una relación a distancia por la eternidad. Que yo estaba dando todo lo que tenía y él ya no, que estaba en sus manos lo que sucediera de ahora en adelante.

Le dije que toda nuestra relación se había desarrollado casi siempre en su casa, y que a mi jamás me había molestado, porque para mi lo valioso era estar con él, compartir el mismo espacio, fuera donde fuera, en su casa, en la mía y con quien fuera, que mientras estuviera él ahí lo demás no me importaba.
Y él sólo me contestó:
"Entonces en eso somos muy diferentes."

Es cierto que a penas si vengo volviendo de vacaciones, que debería estar relajada y alegre, pero me siento un poco con el corazón roto. La verdad es que ya no sé que pensar, para mi N era perfecto y estaba muy aferrada a él, me sabía sus defectos de memoria, pero no me importaban, porque nos queríamos el uno al otro más que nada en el mundo, pero algo me hace sentir que ese sentimiento ya no es el mismo.

Y eso me hace sentir muy sola otra vez.


Intake:

9:00: Yogurt descremado con arándanos y avena (126 cals)
11:00:  Té verde (2 cals)
13:30: Pastel de choclo, un vaso de Coca-Cola (248 cals)
19:00: 2 galletas con chips de chocolate (81 cals)
20:30: Tortilla de huevo con hierbas, té verde (95 cals)

Ejercicio:

21:00: 40 mins elíptica (-307 cals)

Total: 245 cals

4 comentarios:

Nana Maow dijo...

"Y es que, en un momento, entre toda la vergüenza y el miedo, pensé en lo ridículo de esa batalla interna [...] Sintiendo que no merezco nada, que mi cuerpo es inadecuado, feo, torpe..."

Dios, es que todo ese párrafo tuyo me ha parecido maravilloso en una extraña manera... ¿Cuántas veces han pasado esos mismos pensamientos por mi mente? Es horrible saber cómo estamos desperdiciando muchas cosas bonitas por nuestros problemas (a veces insignificantes) y cómo no podemos hacer nada para solucionarlo.

Respecto a N, espero que se puedan a arreglar, quizás ambos conocieron una parte del otro que nunca antes habían visto.

Éxito y suerte en todo,
Nana Maow ︶︿︶

katita preciosa dijo...

La convivencia es muy importante en una relación unas cuantas horas al día no hacen tanto efecto como 24/7... Que bello el lugar, ánimos que sólo fueron 800 gramos bella!

Sophie dijo...

Que bueno que regresaras al blog, te echaba de menos, lamento que por tema comida y conflictos tal vez no fueran las vacaciones que esperabas aunque lo positivo es que conociste, cambiaste de ambiente y te diste cuenta de una situacion que tal vez de otra forma no habrias visto y aunque duele a veces es necesario ver esos puntos de desencuentro y tratar de encontrarles una salida, ojala lo logren. Te deseo lo mejor
besos

Daniela dijo...

Qué mal lo de tu pareja... No sé que consejo darte acerca de ello, pero se fuerte, lo bueno como lo malo pasa...
Sobre los gramos que subiste no son demasiados y puedes bajarlos...
Saludos y suerte.