jueves, 19 de febrero de 2015

Mi cuerpo es un apéndice de mi cerebro



Y a mi cerebro no le pasa nada bueno estos últimos días, me siento profundamente desequilibrada, como si cayera en espiral tóxico de la depresión y la ansiedad, lenta e irremediablemente.
Siento que el trastorno de ansiedad lentamente va volviendo a ocupar ese trono que coronaba mi cabeza, con todo lo que ello conlleva, pesadillas, terrores nocturnos, desequilibrios hormonales, ataques de pánico absolutamente irracionales...
Lloro constantemente, sin razón exacta, simplemente en un momento estoy sentada tranquila haciendo cualquier boludez, y al siguiente comienzo a sentirme miserable y desgraciada, extrañamente desamparada. Y lloro. Lloro en silencio, porque odio que los demás me vean llorar, odio dar pena, que me vean indefensa, expuesta, desvalida.
Me siento enferma de un momento a otro, siento que debería morir.
Me frustra ver como mi mente se va oscureciendo poco a poco y no poder hacer nada al respecto, como una parte de mi va pudriéndose allí otra vez (que no es la primera vez que sufro estar porquerías), probar las cosas que antes me funcionaron para superarlos, y que esta vez no pase nada.
Pensar que poco a poco estoy perdiendo la cordura, saber que el camino hacia ese infierno lo hago sola.

Ayer tuve mis segundo atracón del año. Fue menos trágico que el anterior, al menos en lo que respecta a las calorías, pero igual de repugnante que cualquier atracón. Mientras tragaba sabía lo que estaba haciendo, sentía asco de mi misma, pero eso no me hizo parar.
Todo empezó porque horas después del almuerzo tuve un bajón de azúcar, de esos que te producen mareos, dolor de cabeza, frío y mucho dolor de estómago, dolor de hambre. Lo ignoré hasta llegar a casa, Pero llegó un momento en el que no pude más. Desde el principio sabía que no me calmaría hasta que mi barriga estuviera llena a reventar, por alguna razón, sabía que no me sentiría satisfecha hasta sentirme enferma.
Dicho y hecho.



Segundo atracón del año

❂Un vaso de néctar de durazno light
❂5 galletas
❂Media barra de chocolate amargo
❂Un tazón de cereal de chocolate
❂Una taza de té
❂Media marraqueta con queso artesanal y tomate
❂Media marraqueta con queso artesanal y margarina

Total: 1000 calorías aprox

¿Resultado? un dolor de estómago fatal, ni siquiera pude dormir bien, me sentía enferma y a pesar de todas las nauseas no conseguí devolver nada. Ni siquiera lo digo por las calorías, si no por el terrible dolor que sentía, al final, me volví a la cama aunque no podía dormir, y al final caí un par de horas por cansancio.

paper-finch: colour version of thisGeneralmente cuando voy mal de la cabeza, mi cuerpo paga todas las consecuencias, por alguna razón, todo en mi se estropea.
Y ayer noté una cosa, tengo unas manchas extrañas a lo largo de toda mi pierna izquierda, y un par en la derecha. No son manchas que haya visto jamás en mi misma, son como pequeñas hemorragias internas, salpicones de sangre, de afuera hacia adentro, por así decirlo. Le pregunté a mis padres, y, cuento viejo, no le dieron importancia alguna, fue como si les dijera que me había salido una espinilla, nada, cero reacción. Pensé en ver a un dermatólogo. Lo pensé ayer, pero hoy se fue todo a la mierda, cuando le dije a mi viejo que hoy pediría una hora para que me viera un dermatólogo, me regañó diciendo que falto demasiado al trabajo para estar saliendo a hacer mis cosas, que era irresponsable, que buscara una hora fuera del horario de trabajo.
Llamé al centro médico y me dijeron que tenían horas para hoy, peeero, ¡yas! sólo en mi horario de trabajo, luego de eso no tenían hasta aproximadamente una semana más. Así que tiré el teléfono al infierno y se me chamuscaron la últimas trazas de buen humor que estaba tratando de mantener. No iré al dermatólogo, y si se me cae la pierna o algo, ya tendrá mi viejo algo sobre su maldita conciencia. Eso si es que acaso le importa.


s0lvingsecrets:x
Estoy tratando de arreglar las cosas con N, los comentarios en las anteriores entradas me hicieron pensar un poco más claro, y los agradezco de corazón. Realmente es la primera vez que N y yo tenemos una pelea así de fuerte, y me impactó muchísimo, pero siempre ha sido una persona maravillosa conmigo, me ha apoyado y cuidado todo este tiempo, ha sido el mejor compañero de vida que he tenido y quiero arreglar las cosas con él. O al menos intentarlo, quizá sólo necesitemos madurar más y ver como se desarrollan las cosas con el tiempo, y que sea lo que deba ser. Pero por ahora le amo y el me ama a pesar de toda mi mierda interna/externa, y no quiero perderme de la experiencia de amarle por estarme lamentando sobre lo demasiado asustada que estoy para permitirme un sentimiento tan benéfico como este.

El peso extrañamente sigue estático a pesar de lo del  atracón de ayer. Sigo en 54.4.

Por lo demás, de verdad estoy echándole muchas ganas para sentirme mejor, pero por alguna razón, no funciona.

Intake:

8:40: Té verde y yogurt descremado con avena. (131 cals)

Total: 131 cals

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ya no puedo ser yo misma


El pasar de los días hace que me sienta más insegura, ya no soy la misma con N, no puedo, él era la única persona a la que me abría por completo, sin sentir vergüenza por ser yo misma, pero ya no puedo. Una parte de mi, esa parte asocial que está siempre gritándome que no deje a nadie entrar a mi corazón porque lo volverán a hacer añicos, que me dice que no necesito a la gente en absoluto, se ha tornado más fuerte una vez más. Por primera vez en la relación con N, siento temor, tengo miedo de ser lastimada otra vez, quizá pueda sonar exagerado, pero años de decepciones y traiciones me han vuelto absolutamente asocial, al punto en que es horriblemente difícil dejar que la gente se me acerque, mucho menos que me toquen, y tener la más mínima duda con respecto a la única persona a la que estaba entregando toda mi confianza y afecto me hace retroceder asustada, como una araña expuesta a la luz, sólo quiero esconderme en mi agujero oscuro, en absoluta soledad, pero segura.
Resulto ser una persona patéticamente débil en lo emocional, y por lo mismo, he acabado por apagar mis emociones, para mantener lo poco de cordura que me queda.


A veces a los demás les resulta ilógico que en mi condición asocial desee con tanta fuerza estudiar psicología, lo creen ridículo. Pero para mi está absolutamente fundamentado, quiero decir, el prójimo me aterra, la mayoría de los seres humanos me parecen mezquinos y egoístas, pero al mismo tiempo, en mi calidad de ser que no comprende en nada a los demás, siento una fascinación total con respecto a la conducta y el pensamiento de otros. Desde siempre he querido entender a los demás, pero hace tiempo que no me atrevo a hacerlo abiertamente de una manera afectiva (con algunas excepciones claro), entonces la psicología me ofrece una manera segura de comprender, en sus libros, en sus laboratorios y consultas me ofrece la oportunidad perfecta para observar y adentrarme en la mente de los demás, sin los riesgos de la afectividad. Y de paso ayudar a otros.

Entonces estoy algo perdida, quiero ser la misma con N, una parte de mí lo ansía, N dijo que quería arreglar las cosas, cambiar sus actitudes, y yo quiero creerle, sin embargo los hechos demostraron otras cosas, y eso mantiene el miedo latente. Aún estoy herida. Supongo que tendré que esperar a que la herida se cierre antes de determinar nada.
Estoy en stand-by, N me envía mensajes y yo los contesto, pero ya no soy la nena melosa y hostigosamente cariñosa, soy distante, y él lo nota, sabe que estoy dolida aún, y sabe que debe esperar, pero ni yo sé bien qué estoy esperando.

El peso va "bien", al menos voy en bajada, ayer hice algo de ejercicio, hoy por la mañana estuve varias horas afuera caminando haciendo trámites (como fueron varias las tomaré como parte de los ejercicios), así que espero que todo eso ayude, sin embargo, aún tengo deslices, hoy no pude evitar un trozo de pan, y espero no seguirla cagando el resto del día.
Con todo eso estoy en 54.4.


Como siempre mi refugio es la lectura. Estoy llevando dos libros ahora, cuando me distraigo de uno caigo en el otro y viceversa, suena raro, pero para una persona profundamente distraída como yo es la mejor fórmula. Leo El Silmarillion Lestat el vampiro. El objetivo es leer los 8 libros de Tolkien que tengo en la librería y la saga de las Crónicas Vampíricas de Anne Rice que nunca acabé como correspondía, otros 11 libros para que el cerebro fagocite y no se consuma a si mismo en cavilaciones que no me llevaran a ningún lugar.



Soy un desastre.

Intake:

8:30: Café moka de grano pequeño (83 cals)
12:00: Pan blanco (84 cals)
14:40: Humita y Coca Light (129 cals)
19:00: Atracón (1000 cals aprox)

Ejercicio:
9:00: Caminata lenta - 3 hrs (-343 cals)

Total:  953 cals

martes, 17 de febrero de 2015

El regreso (+resumen vacaciones)


Decir que extrañé escribir en el blog es decir poco. Más de una vez he hecho notar que la única fórmula "exitosa" para mi en cuestiones de peso (así como en muchas otras) es la rutina; repetición y más repetición, mi ambiente de siempre, hacer las cosas de siempre, mantenerme estructurada y ser meticulosa hasta en el último suspiro. Bueno, estas dos semanas he sido todo lo contrario, me propuse evitar todo lo posible la cuenta de calorías y los pesajes, al menos hasta volver al laburo. ¿Resultado?
Saluden a la yo 800 gramos arriba. Vuelvo en 54.8, lo que es un fracaso, pero menor al que esperaba al menos. Y es que me entró ese miedo irracional de subirme a la balanza y encontrarme 4 o 5 kilos arriba por estas dos semanas tan desastrosas alimentariamente. 
Es mucho más de lo que merezco desde el punto de vista de como me comporté.


Los primeros días de vacaciones estuvieron muy bien, seguía al pie de la letra mis hábitos de siempre y hasta dejé de comer casi por completo unos 3 días antes del viaje. Lo que significó que me encontraba mucho más deshinchada que antes, y me sentía bien, ligera y tranquila. Pero desde el viaje en adelante todo estuvo mal, tragué todas aquellas cosas que había estado evitando todo este tiempo, partiendo por las masas, el pan y las galletas coronándolo todo. Y claro, una vez que me dejé caer en el desliz ya no me detuve, tragué sin piedad hasta el final de las vacaciones.


En fin, sé que en cuestión de alimentos siempre estaré disconforme con todo, así que pasaré a otros temas.

Recorrí un montón, disfruté del ambiente de campo puro, ayudé con muchas de esas labores, vi nacer un pequeño ternero, estuve en muchos pueblos y lagos diferentes, me atreví a usar un bikini y a meterme al agua en él, es cierto que la mayoría del tiempo estaba vigilando mi panza, como con miedo a que de pronto algo se soltara y apareciera el asqueroso montón de grasa al que tanto terror le tenía, pero como terror irracional llegó hasta ahí y lo enfrenté. No voy a mentir diciendo que era la tipa más segura de si misma de la playa y que no sentí muchas veces el impulso a volver corriendo bajo el quitasol para envolverme en todas las toallas, pero para mi significa un gran logro al menos atreverme a lo que llevaba tantos años sin hacer.

Y es que, en un momento, entre toda la vergüenza y el miedo, pensé en lo ridículo de esa batalla interna. El mundo iba ahí a disfrutar, y en cambio yo estaba ahí, entre toda esa gente, pensando en mi barriga abultada y mis muslos gruesos. Una parte de mi se sintió muy cansada de estar todo el tiempo avergonzada de ser yo misma, de llevar recorridos tantos años en busca de un cuerpo que jamás he tenido, incómoda todo el tiempo siendo yo misma. Sintiendo que no merezco nada, que mi cuerpo es inadecuado, feo, torpe...
Claro que del dicho al hecho hay mucho camino, y aunque la lucha por adelgazar y tener una imagen de mi misma más "aceptable", va acompañada asimismo de la lucha por aceptarme a mi misma y quererme, sentirme bien siendo la yo misma en este mismo momento; aún me parece un deseo inalcanzable.

Soy pésima fotógrafa y generalmente en el sur termino demasiado embobada por vivir el paisaje más que por capturarlo, pero dejaré una foto que tomé de uno de mis lagos favoritos, el Calafquen con vistas al Volcán Villarica.





Por lo demás estuve estas dos semanas completas con N, mi novio, lo que nunca habíamos podido experimentar, la idea me había tenido ilusionada por mucho tiempo y fue maravilloso en un principio, pero terminó fatal. Ya por los últimos días de vacaciones creo que ya no me soportaba, el día antes de volver a Santiago lo pasó amargado sin dirigirme la palabra cuando yo no le había hecho nada. Fue a quedarse en casa conmigo porque estaría sola todos esos días, pero se los pasó diciéndome que se iría a su casa y luego no. Fue bastante confuso, N y yo hemos peleado muy pocas veces a lo largo del casi año y medio que llevamos juntos, nunca habíamos estado tanto tiempo el uno con el otro por nuestras obligaciones, y terminamos esos días discutiendo prácticamente todos los días.
Al final todo acabó cuando N me soltó unas pesadeces horribles e hirientes prácticamente porque sí.

Estabamos descansando en la cama y viendo televisión y al irme a abrazar me jaló el cabello, por lo mismo se enfadó sólo y terminó golpeando la pared, (días antes habíamos estado teniendo conversaciones sobre aquello mismo, sobre su impulsividad e incapacidad de tolerar cualquier tipo de frustración y sobre las reacciones inmaduras que tenía sobre las mismas, o sea, practicamente haciendo cosas parecidas a pataletas e hiriéndose a si mismo) así que le dije que intentara de dejar de explotar así por nada, que resultaba inmaduro, a lo que me espetó: 
"Quizá debí ser papá por error para ser tan maduro como tú."

N jamás había sido hiriente conmigo, y menos por una estupidez de ese calibre. Yo jamás le he dicho algo con el mero fin de herirlo, ni se me ha pasado por la cabeza. Así que me hirió el doble.
Al final terminó pidiéndome disculpas, diciendo que era un imbécil y un pedazo de mierda, que se odiaba y que no quería herirme pero pensó que toleraría mejor salir con una tipa con un hijo, pero que no había podido, que los últimos días ya sólo quería su propio espacio y estar solo. Que sabía que sus reacciones eran inmaduras pero no sabía qué hacer al respecto.
Yo sólo le dije que me sentía confundida, al principio de la relación tanto él como yo buscábamos cada pequeño momento para compartir, y los estirábamos lo más que podíamos, pero que ya no era así, que últimamente él sólo pensaba en su espacio y en que quería estar solo, que eso me hacía dudar sobre el éxito de nuestra relación, ya que mi intención no era tener una relación a distancia por la eternidad. Que yo estaba dando todo lo que tenía y él ya no, que estaba en sus manos lo que sucediera de ahora en adelante.

Le dije que toda nuestra relación se había desarrollado casi siempre en su casa, y que a mi jamás me había molestado, porque para mi lo valioso era estar con él, compartir el mismo espacio, fuera donde fuera, en su casa, en la mía y con quien fuera, que mientras estuviera él ahí lo demás no me importaba.
Y él sólo me contestó:
"Entonces en eso somos muy diferentes."

Es cierto que a penas si vengo volviendo de vacaciones, que debería estar relajada y alegre, pero me siento un poco con el corazón roto. La verdad es que ya no sé que pensar, para mi N era perfecto y estaba muy aferrada a él, me sabía sus defectos de memoria, pero no me importaban, porque nos queríamos el uno al otro más que nada en el mundo, pero algo me hace sentir que ese sentimiento ya no es el mismo.

Y eso me hace sentir muy sola otra vez.


Intake:

9:00: Yogurt descremado con arándanos y avena (126 cals)
11:00:  Té verde (2 cals)
13:30: Pastel de choclo, un vaso de Coca-Cola (248 cals)
19:00: 2 galletas con chips de chocolate (81 cals)
20:30: Tortilla de huevo con hierbas, té verde (95 cals)

Ejercicio:

21:00: 40 mins elíptica (-307 cals)

Total: 245 cals