viernes, 23 de enero de 2015

Oye, relájate amiga

Siempre he sido el tipo de persona que trata de escuchar mucho a su cuerpo, de decifrar las señales que va lanzándome, soy de las que no cree que las cosas que suceden en él sean al azar, ni siquiera los sueños, o las pesadillas...

La cosa es que ayer por la noche mi cuerpo me dio un zape descomunal. Antes hubo un tiempo donde estuve ultra-desequilibrada  y ni se imaginan todos los trastornos psicológicos que sufrí al mismo tiempo, fue una experiencia por la que jamás querría volver a pasar, y pienso que si alguna vez en mi vida he estado muy cerca de suicidarme, fue esa, y ni siquiera era porque no quisiera vivir, si no porque los trastornos me atormentaban de tal manera que vivir se hacía más intolerable a cada minuto. Bueno, entre todo lo que tuve, padecí trastornos del sueño; insomnio, parálisis del sueño y terrores nocturnos, y ayer, luego de bastante tiempo invicta volví a tener una noche de estos últimos. 

Lo más gracioso es que ni siquiera puedo recordar qué fue lo que soñé, cual fue la pesadilla tan terrible que tuve, sólo sé que desperté aterrada como si estuviese ocurriendo el apocalipsis ante mis ojos, llorosa como una nena, medio inconsciente me levanté de la cama y salí corriendo de ahí hasta el baño, me costó varios minutos despertar y calmarme, volver a la realidad, para peor el terror que tenía era tan, pero tan absurdo que casi entré en colera por dejar que mi mente me juegue esas malas pasadas tan desagradables. Desperté pensando que me iba a morir de hambre. Literal. No en el sentido figurativo, pensé que de verdad me iba a morir, obviamente era un temor absolutamente irracional y estúpido, pero en la inconsciencia y como resultado de mi pesadilla estuve llorando en el baño pensando que moriría por al menos unos 10 minutos. Hasta que desperté y me di cuenta que era una real tontería y que, claro, desperté con hambre y me crujían las tripas, pero era imposible morirse de eso.
Entonces el mensaje me quedó claro, tengo que relajarme un poco con esto, estoy llevando a mi cuerpo al extremo, o al menos, sobre-acosando a mi mente con la obsesión de bajar de peso lo más rápido posible. Tengo que relajarme, pero no sé cómo...
No sé como relajarme con esto sin subir de peso, sin tener que comer más normal, sin dejar de ejercitar hasta ya no poder más, porque esa es la otra.
Ayer mientras ejercitaba, más allá de los mareos habituales, estuve a punto de desmayarme, a punto. Luego del ejercicio tuve que recostarme por un rato, porque la cabeza me daba vueltas y palpitaba como si tuviera el corazón ahí arriba, quedé como un trapo, y no pude sentirme orgullosa, porque seguramente es el período lo que me vuelve menos resistente.
Y aún después de todo eso sigo sintiéndome asquerosamente gorda, y no sé cómo verme de otra forma, mi novio dice que el me ve más delgada, pero yo no puedo, sigo sintiéndome asqueada de mi misma, de la grasa, de lo gruesa que soy, de todo eso que tengo suelto.
Así que no sé como bajar las revoluciones, porque sé que si lo hago, voy a subir de peso.
Hoy la báscula marcó 54.2 kg. Estoy tan cerca del 53 y eso me enloquece, quiero forzar mi cuerpo más y llegar hasta ahí, pero sé que al menos por unos días debo centrarme en conservar el peso que he conseguido bajar, estabilizarme y luego seguir bajando una vez me sienta un poco mejor, esta semana he bajado un kilo completito, cosa que de la que no era capaz hace mucho, y debería sentirme orgullosa de ello. Pero no puedo, y aún más hay una parte de mi que quiere seguir bajando, lo más rápido posible.
Hoy trataré de comer un poco más pesado, a ver cómo me va con el peso mañana y buscar la forma de mantenerme, aún así no puedo negar que de sólo pensarlo me aterro, y ahora último, a penas trato de meterme algo más pesado de lo normal, me duele la barriga, es como si mi cuerpo lo rechazara.

Pero no quiero volver a los viejos trastornos, era como vivir en el peor de los infiernos.

Intake:

8:30: Leche descremada con avena (117 cals)
12:30: 2 cuadrados de chocolate amargo 65% cacao (115 cals)
14:30: Pastel de choclo, jugo de durazno sin azucar diluido en agua mineral (304 cals)

Total: 536 cals

9 comentarios:

katita preciosa dijo...

Ufff como te comprendo con lo de sentir que te vas a morir en ese preciso momento o más bien, tu cerebro te convence de eso... tómate tu tiempo para mejorar, me parece excelente que decidas mantenerte hasta que te sientas mejor y puedas continuar <3

Katerina Volkova dijo...

hola alice! yo tambien creo firmemente que las cosas como esas son mensajes y sobretodo cuando te ha afectado tanto por algo es, algo te tocó, y creo que te diste cuenta muy bien de ello. estas tomando la postura correcta. ya se que tenes miedo de engordar, pero todo tu razonamiento es bueno, quizas un poquito de afloje incluso te ayude a cortar el "starvation mode". un beso gigante y ojala este todo mejor para mañana!

Nightingale dijo...

Acabo de pasarme por varios blogs, pregonando alegría, paz, amor y amor hacia nuestros cuerpos.
Pero contigo no he podido.

Ese todo o nada, estar enferma mentalmente o estar gorda es algo que no he conseguido abolir. El equilibrio de mens sana in corpore sano... Para mí no existe.

Ojalá tanto tú como yo podamos encontrar ese punto, ojalá.

Circe dijo...

Cuidate Alice, me da mucha pena que sufras asi.
También tengo de esas pesadillas, bueno, no se que sean pero son horribles. Espero que esto mejore, te mando un gran abrazo, suerte <3

Daniela dijo...

Hola...
Comprendo totalmente sobre los "terrores nocturnos". Suele pasarme cuando me excedo en la dieta y el ejercicio. El insomnio, parece que delirara y siento que veo un rostro enjuto detrás mío, como si fuera la muerte... Parezco loca, pero me sucede y tengo miedo cuando ocurre.
En fin, creo que son una especie de delirios que ocurren como mecanismo de defensa del cuerpo que nos pide que nos alimentemos...
Saludos y espero que te encuentres mejor. No sé que consejo darte, porque lo único que hago es meterme A la cama, cubrirme totalmente con sabanas y esperar hasta conciliar el sueño...

Sophie dijo...

Me ha pasado! pobre, es horrible, tal vez meditar o tomar algo antes de dormir
besos

Ceres Ashburn dijo...

Lamento que hayas pasado por esa experiencia tan fea, yo nunca he sentido esa sensación y por eso no puedo comprenderte, pero la simple idea me asusta >_< en realidad eres muy valiente. Siento que tu subconsciente está tratando de decirte que es momento de llevartela con calma, tu cuerpo también se estresa y es su forma de decírtelo. Respecto al ejercicio, no quiero sonar como mamá metiche xD, pero no es normal que te sientas así después de una rutina. Debes sentirte cansada pero con energía y feliz...no cansada mal plan a punto de desmayarte, es malo para tu cuerpo y para tu corazón. Cuando haces ejercicio cansada te sofocas más rápido y no haces las repeticiones correctamente, por lo que no quemas las calorías que estaba planeado que quemaras... si aún así te esfuerzas no quiero contarte qué podría pasarte. Escucha a tu cuerpo cuando hagas ejercicio, si te cansas y sientes que debes parar hazlo. Recuerda que los resultados son con tiempo y constancia. Espero que sigas mejor y que nada malo pase >_< Te mando un gran abrazo!

Pro Ana Mia dijo...

Tu blog es adorable<3 ten fuerza, cualquiera tiene feas experiencias.

MissO dijo...

Hermosa! Te entiendo, a mí también me ha pasado, pero he soñado que tenía hambre, mucha hambre.
Obviamente es un llamado del cuerpo diciéndote que tengas cuidado. No es necesario que comás más pesado, come liviano pero más o más veces al día o duerme más cerca de la última comida. No hay que dejar que los demonios nos agobien y limiten, si querés evitar esas pesadillas y relajarte un poco, podrás hacerlo. :)
Éxitos, hermosa!